Elena Poniatowska; Soriano y Mutis, Dos vidas sin derrota

 

La valentía caracterizó el pensamiento, la vida y la obra del pintor Juan Soriano (1920-2006) y del poeta y novelista Álvaro Mutis (1923-2013), afirma la escritora Elena Poniatowska sobre los dos grandes creadores con quienes sostuvo “una amistad muy bonita, larga y profunda como pocas”.

“Juan fue el único que aceptó abiertamente su homosexualidad, después de Salvador Novo, cuando quizá nadie hablaba del tema. Es un acto de valentía, porque en esa época estaban condenados. Y Mutis pasó 15 meses preso en el Palacio Negro de Lecumberri y no dejó que su espíritu se derrotara, al contrario, eso enriqueció su literatura”, comenta.

La ganadora del Premio Cervantes 2013 evoca con “mucho cariño”, a sus 85 años de edad, las largas conversaciones que tuvo con Soriano a partir de 1966 y las numerosas ocasiones que visitó a Mutis en la cárcel, durante 1959, lo que, además de fortalecer su amistad, le dio material para publicar dos de sus libros más queridos.

Juan Soriano, niño de mil años y Cartas de Álvaro Mutis a Elena Poniatowska, publicados por primera vez por Plaza & Janés y Alfaguara, respectivamente, en 1998, serán reeditados por Seix Barral —este mes el primero y en noviembre próximo el segundo—, anuncia la editorial en su folleto de novedades para el segundo semestre del año.

El sello, que forma parte del Grupo Planeta, destaca el relanzamiento de un tercer título de la periodista: El tren pasa primero, para octubre. La historia inspirada en la huelga ferrocarrilera de 1958, que sacó a la luz Alfaguara en 2005, obtuvo el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos 2007, uno de los galardones más importantes de Hispanoamérica.

Me da mucho gusto que se vuelvan a publicar estos libros, porque andaban desperdigados por ahí y ahora llegarán a nuevos lectores, a los jóvenes; y serán ediciones al alcance de todos los bolsillos, eso es lo que más me interesa”, agrega.

La novelista y cuentista de origen francés añade que especialmente le alegra que vuelva a circular el título sobre Soriano, porque a él le gustaba mucho. “En su momento circuló poco. Es el resultado de mi gran amor por Juan. Lo entrevisté varias veces. Habla mucho de su homosexualismo, de cómo se enamoraba de los hombres, de su relación con Diego de Meza, primero, y luego con Marek Keller. Ahora la homosexualidad está a la vista de todos y ya no enfrenta la misma persecución. Fue muy valiente al compartirme todo. Sus ideas siguen vigentes”.

Detalla que Juan Soriano, niño de mil años aparece profusamente ilustrado y, además de las entrevistas que le concedió, se integran textos sobre la obra del escultor escritos por Octavio Paz, Carlos Monsiváis, Teresa del Conde, José-Miguel Ullán, Octavio Barreda y Diego de Meza, entre otros.

Según la casa editora, en este volumen “Poniatowska consigue recrear la que hasta ahora es la mejor biografía sobre el pintor. Una obra ampliamente documentada, acuciosa, compleja y antisolemne sobre uno de los jaliscienses más grandes de la plástica mexicana moderna”.

Cartas desde el encierro

 

Poniatowska recuerda que el colombiano Álvaro Mutis, quien llegó a México en 1956 y decidió quedarse a vivir en este país, la llamó cuando estuvo en Lecumberri porque sabía de sus visitas a los presos políticos.

Yo iba a ver mucho a los ferrocarrileros. Y recuerdo que le llevé toda una colección de libros de Marcel Proust, editados por la editorial francesa Gallimard. Así nació una amistad muy bonita. Me escribió unas diez cartas que aún se conocen poco, porque a Álvaro le chocaba hablar de su encarcelamiento”, cuenta.

La cronista evoca cómo el futuro creador del mítico personaje Maqroll el gaviero se volvió el centro de todas las reuniones, porque “su risa se oía fuerte” y las mujeres lo perseguían. “Era alto y guapo”.

El volumen describe cómo las cartas que el Premio Cervantes 2001 le escribiera a la novelista desde el encierro eran “epístolas colmadas de esperanza, de palabras que la periodista supo rescatar en un testimonio conmovedor y que amorosamente, semana a semana, la amiga compartió con el escritor… Dejan entrever uno de los episodios menos conocidos y sin duda más interesantes en la vida del escritor colombiano”.

Finalmente, Poniatowska confiesa que la novela El tren pasa primero es uno de sus libros que más la llenan de orgullo, por haber ganado el Rómulo Gallegos, premio que se entrega a “la mejor obra escrita en castellano”.

El acta del jurado destacó en su momento, explica, que el libro constituye “una epopeya colectiva por la dignificación del trabajador, mediante la reconstrucción ficcional de hechos reales”.

La novela narra la vida de Trinidad Pineda Chiñas, a quien el tren lo llevó a lugares que nunca imaginó, donde conoció incontables saberes, oficios y personas, pero, sobre todo, lo llevó al instante en que habló a sus compañeros ferrocarrileros con tal ardor y convicción que los convirtió en vanguardia de la lucha de los trabajadores.

Aunque si ser ferrocarrilero es asunto de hombres, se apunta en la edición de Alfaguara, ninguno de ellos es nada sin las mujeres. “Madres, esposas, maestras, amantes, rieleras, transitan por estas páginas con poderosa presencia, con la fuerza inabarcable que late dentro de cada una. Son lo que los hombres no alcanzan a ser, o ni siquiera imaginan”.

La autora de las biografías noveladas de la fotógrafa Tina Modotti, la pintora Leonora Carrington y de Guadalupe Marín, la segunda mujer del muralista Diego Rivera, entre unos 40 libros, adelanta que este año entregará a Seix Barral su nueva novela, dedicada a su familia, los Poniatowski, relacionados con la realeza rusa; la idea es que se publique en 2018.

La activista social es hija del príncipe Jean Joseph Evremond Sperry Poniatowski, descendiente del general Poniatowski, quien formó parte de la Grande Armée que acompañó a Napoleón hasta Moscú y era sobrino del último rey de Polonia, Estanislao II Poniatowski. Esta dinastía inspira el que sin duda será su trabajo literario más cálido e íntimo.

 

 

 

 

 

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